06 octubre 2015

Antonio Puerta. La zurda de diamantes


Antonio Puerta no podía faltar en nuestra sección "Leyendas del Sevillismo". Le rendiremos un sencillo homenaje en estas líneas y repasaremos su trayectoria, sus logros, curiosidades y otros detalles de la corta pero intensa carrera de "la zurda de diamantes".

Sus inicios

Antonio Puerta comenzó jugando en el equipo de su barrio, en Nervión, hasta que el Sevilla se fijó en él para jugar en los escalafones inferiores. En sus venas corría el fútbol, pues su padre había llegado a jugar en el filial del Betis.

El canterano sevillista debutó con el Sevilla B de Manolo Jiménez en la temporada 2002/2003, cuando solo tenía 18 años. En la siguiente temporada, la 2003/2004, Puerta se ganó la confianza del técnico de Arahal, que le dio la titularidad en 33 encuentros, en los que anotó cuatro goles, ofreciendo un gran nivel en su juego. Joaquín Caparrós era entonces el entrenador del primer equipo y siempre andaba atento al filial sevillista.



Su debut con el primer equipo

El técnico utrerano no pasó por alto las prestaciones del extremo zurdo del filial durante aquella temporada, así que el 21 de marzo de 2004, Antonio Puerta cumplió su gran sueño y debutó en primera división durante un Sevilla-Málaga de la jornada 29 del campeonato. Titular, actuó en la posición de extremo, ofreciendo muy buenas sensaciones, aunque el Sevilla terminó perdiendo 0-1 y  fue sustituido en el minuto 71 por Gallardo. Como curiosidad, el gol del conjunto malaguista fue obra del exsevillista Salva Ballesta y el entrenador del Málaga durante aquella campaña era Juande Ramos.

En la siguiente temporada (2004/2005), Puerta, que tenía 20 años, alternó el filial sevillista con el primer equipo, recibiendo las enseñanzas de Manolo Jiménez y Joaquín Caparrós.

El canterano disputó 27 partidos con el Sevilla B, en los que anotó un solo gol. En el primer equipo, el técnico utrerano le dio la camiseta de titular en dos ocasiones y le hizo disfrutar de minutos en otros cuatro partidos. Puerta hizo su primer gol en primera división durante la jornada nº 11 en un encuentro a domicilio frente al Numancia, en el que jugó los 90 minutos.

Al final de la campaña, es convocado por la selección española sub 20 para disputar los juegos del Meditérraneo que se disputaron en Almería. El jugador sevillista tuvo un papel destacado durante todo el torneo,  jugando la final como titular y proclamándose campeón junto a su compañero Kepa, que fue el autor del gol en la final frente a Turquía. 
El jugador sevillista, desde entonces, se conviertió en un asiduo de la selección sub 21, con la que más adelante disputaría el Europeo sub 21 de 2006.


Su consagración

En la temporada del centenario, la 2005/2006, Antonio Puerta se consolidó en la primera plantilla sevillista, con Juande Ramos en el banquillo. Disputó 8 partidos como titular, habitualmente como extremo zurdo, y participó en otros 9 encuentros saliendo como suplente. En total participó en 17 encuentros, en los que anotó dos goles.

Además, el canterano sevillista participó en 12 encuentros de la Copa de la UEFA, en los que marcó dos goles. Uno de ellos, supuso la clasificación del Sevilla para disputar la final de la competición.

En el minuto 101 de la prórroga frente al Schalke 04, Puerta, con un inolvidable zurdazo cruzado y con efecto, le daba el pase al Sevilla a la final de la Copa de la UEFA en un jueves de feria que hizo vibrar al Pizjuán, abarrotado de sevillistas y con un ambiente excepcional.
Posteriormente, el Sevilla lograría imponerse brillantemente en la final al conjunto inglés del Middlesbrough por 4-0, consiguiendo el primer título europeo de la historia del club y aunque Puerta no fue titular, salió en los últimos minutos del partido.


En la siguiente campaña, la 2006/2007, el Sevilla realizó la mejor campaña de su historia. Antes del comienzo de la liga, el conjunto sevillista logró la supercopa de Europa frente al FC Barcelona en un extraordinario partido, venciendo por tres goles a cero.

Puerta solo jugó 9 minutos, tiempo suficiente para provocar un penalti, tras una impresionante carrera por la banda izquierda, siendo perseguido por Puyol. El sevillista logró adentrarse en el área y el defensa culé, que no había podido alcanzarle, lo derribó claramente. El árbitro señaló el punto de penalti y Maresca anotó el definitivo 3-0.

El canterano sevillista también tuvo tiempo para hacer una preciosa jugada en la que a punto estuvo de anotar el cuarto gol. Después de recibir el balón en el centro del campo, Puerta condujo varios metros con la pelota y se marchó de todos los rivales que le salieron al paso. Primero regateó al mexicano Márquez, luego dejó en el suelo a Iniesta y finalmente fue Puyol el que acabó con sus huesos en el césped, impotente, para que el sevillista se plantara solo ante Víctor Valdés, que desbarató la enorme jugada al despejar el disparo con la pierna menos buena de Antonio Puerta.


El canterano sevillista se adaptó a jugar en la posición de lateral izquierdo, logrando arrebatarle finalmente la titularidad nada más y nada menos que a David Castedo. Esta medida facilitaría que Puerta contara con más minutos de juego ya que en la plantilla sevillista militaban Adriano y Duda, además de Diego Capel, que ya comenzaba a despuntar.
Antonio Puerta era un lateral muy fiable defensivamente, de largo recorrido. Solía llegar a la línea de fondo con facilidad y volvía una y otra vez para defender sin problemas, debido a su gran resistencia física. Además, su experiencia como extremo, le convertía en un jugador muy peligroso en posiciones ofensivas. Puerta era un futbolista valiente, con calidad, desborde, poderío físico, una gran velocidad y notable llegada. Un futbolista muy completo que ya había debutado con la selección absoluta de la mano de Luis Aragonés, en octubre de 2006.


El canterano logró participar en 30 encuentros de liga, siendo titular en 21 de ellos y logrando marcar dos goles. El Sevilla llegó a la última jornada con aún opciones de poder ganar la Liga.

En esta temporada, el equipo logró revalidar su título de la Copa de la UEFA tras una emocionante final, donde se impuso en la tanda de penaltis al Espanyol de Barcelona. Antonio participó en 10 encuentros de UEFA, siendo titular en 8 ocasiones, incluída la final, en la que disputó la prórroga y participó en la tanda de penaltis con acierto y una tranquilidad sorprendente.


El Sevilla también consiguió ganar la Copa del Rey en esta temporada, consiguiendo un triplete histórico (Supercopa Europa, Copa de la Uefa y Copa del Rey). Puerta jugó como titular seis encuentros en esta competición, incluyendo la final contra el Getafe que se disputó en Madrid.


Antonio Puerta  participó en un total de 47 encuentros oficiales a lo largo de la temporada, rindiendo a un grandísimo nivel, lo que generó el interés a finales del campeonato de Real Madrid, Manchester United o Arsenal, entre otros equipos punteros.


Su despedida

Pero Puerta decidió permanecer en su Sevilla, que iba a disputar la Champions League. El jugador sevillista se había convertido en titular indiscutible y podía vaticinarse otra excelente campaña, además de su consolidación definitiva como lateral izquierdo en la selección española. 

Antes de comenzar la Liga, el Sevilla consiguió otro nuevo título, la Supercopa de España. Se impuso brillantemente en los dos partidos frente al Real Madrid, con Puerta como titular en el partido de ida.
En el inicio de la campaña 2007/2008, durante la primera jornada de liga frente al Getafe en el Sánchez Pizjuán, el canterano, que había empezado el partido como titular, se desvaneció sobre el césped en el minuto 28 del partido. Posteriormente, se supo que sufrió un desmayo como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio. Se vivieron momentos de angustia y confusión en la gradas de Nervión, que permanecieron en absoluto silencio mientras atendían al futbolista. Tras recuperarse momentáneamente, el futbolista salió del campo por su propio pie, para ser sustituido.

Luego supimos la gravedad de lo acontecido. Nuestro Antonio Puerta pareció querer despedirse de su afición en pie, como un hombre, e irse por la puerta grande del Sánchez Pizjuán, para que los aficionados, compañeros y rivales no guardaran en sus retinas la imagen de un maltrecho Antonio Puerta saliendo del terreno de juego en una camilla. Hasta para eso tuvo elegancia.

Durante el camino que hizo a pie por el césped hasta el túnel de vestuarios, la afición sevillista le brindó todo su apoyo, aplaudiendo y ovacionando al canterano sevillista, que se retiraba del campo enfadado, maldiciendo su suerte por no poder continuar en el partido.

Finalmente, la zurda de diamantes nos abandonó el 28 de agosto de 2007, con solo 22 años, provocando mares de lágrimas entre el sevillismo. Se nos marchaba una excelente persona, un gran futbolista, sevillista y canterano del barrio de Nervión, para más señas. Su funeral fue un desfile del mundo del fútbol, todos los clubes quisieron mostrar su respeto y cariño a la familia, a los sevillistas y al propio Antonio. Y es que la selección española, también perdió aquel día al mejor lateral izquierdo que habría podido tener jamás. Fueron numerosas las muestras de afecto a lo largo y ancho del pais, conmocionado por la muerte del joven y bravo jugador sevillista.

Parece ser que el bueno de Antonio tenía una enfermedad cardiaca congénita que ya le provocó un desmayo en 2006, durante un amistoso y que parecía estar agazapada esperando su oportunidad. Pero quiso el destino, que la enfermedad que padecía, profundamente escondida y agazapada esperando su oportunidad, le concediera el tiempo justo para cambiarnos la vida con aquel zurdazo y convertirse en leyenda del sevilla para la eternidad.

También le otorgó el tiempo necesario y justo para dejar descendencia en este mundo, quién sabe, si para que algún día recorra la misma banda que su padre recorrió con tanto éxito o simplemente para dejar un recuerdo aún más vivo que su gol al Schalke.

Sus compañeros le adoraban. Puerta era el alma del vestuario, su alegre carácter le hacía dejarse querer y provocar sonrisas allá por donde fuera. 

El Sevilla, tuvo que disputar la supercopa de Europa unos días después, con el dolor aún fresco de la irreparable pérdida y con la mente puesta en otro lugar. El partido se convirtió en todo un homenaje a Antonio Puerta. El Milán, justo ganador, rindió homenaje a nuestra zurda de diamantes con gran elegancia.

Puerta se nos marchó habiendo participado en 88 partidos oficiales con el Sevilla y anotando 7 goles. 
Consiguió con el Sevilla dos Copas de la Uefa, una copa del Rey, una Supercopa de Europa y una Supercopa de España. Casi nada...

Antonio tendría hoy 31 años. No podemos saber a donde podría haber llegado el Sevilla con él durante estos años pero tampoco importa. Puerta ya había cambiado la historia del Sevilla para siempre y es que desde que se nos marchó, el espíritu Antonio Puerta ha estado presente en dos Copas de la Uefa más y otra Copa del Rey. 

Antonio José Puerta Pérez, los sevillistas no te olvidaremos nunca.

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